viernes, 29 de octubre de 2010

Pointless life

Hay días como hoy en los que no puedo parar de llorar, me siento infinitamente triste, pero la tristeza que hoy me acompaña es una tan pesada y sofocante, una que me oprime con tanta fuerza que apenas y puedo mantenerme en pie…
Anoche entre sueños interrumpidos y pensamientos sin sentido, me enfrenté una vez más con la idea de la muerte, contemplé mi cuerpo sangrante tirado en el pavimento y entonces me preguntaba si mi vida había valido la pena, la respuesta está en el aire, me atormenta, me deja en la desesperanza, no puedo lidiar con el sentimiento de estar desperdiciando mi preciada vida humana, de la que se supone haría algo significativo.
Este año me he enfrentado a muchos encuentros y a muchas pérdidas, pérdidas que me han llevado a cuestionarme seriamente el propósito de mi vida. Me encontré con la pasión de amar a una persona como hacía mucho no lo hacía, y de amar a otra de un modo distinto y renovado, me encontré con el placer, con la ilusión de construir una vida en compañía, incluso me encontré con la idea de tener hijos, me encontré con una pasión que no sabía que tenía por la historia de las letras, con la pasión por aprender y por compartir lo aprendido, me encontré a mí misma en un viaje, encontré toda mi fragilidad y mi dulzura, toda mi fuerza y toda mi amargura, me encontré con el gusto por mi trabajo y con mi amor por los libros…
Un día el amor de esas personas hacia mí desapareció, un día aquellos con los que compartía lo poco que había aprendido también desaparecieron, el lugar en el que aprendía lo poco que compartía también desapareció, la pasión por la historia de las letras y por mi trabajo desapareció, un día todo desapareció, en medio del todo y la nada naufragué, sin esperanza, sin brújula, sin la más remota idea de lo que será de mí, ayer en medio de la obscuridad no dejaba de repetirme como un mantra: what a pointless life, mientras observaba mi cadáver yaciendo sobre el asfalto, mi mente lloraba, hoy mi cuerpo llora y no puedo pararlo. ¿Qué fue de todas esas cosas de daban sentido a mi vida? ¿dónde están?, sé que habrá réplicas de eso a lo largo y ancho del espacio-tiempo, en todas mis vidas, pero, ¿son esas cosas las que dan verdadero sentido a mi vida? las que lo darán a mis vidas. I'm clueless, I'm lost. ¿Amor?, creo que hasta ahora lo que mi primitiva mente interpreta como amor es un disfraz que voy poniéndole a diferentes seres a lo largo del tiempo, seres sin rostro, ¿pasión por mi trabajo? mi trabajo, mi oficio es otra entidad sin rostro que también cambiará durante mis infinitas vidas, analizando todo esto me doy cuenta de que tal vez hay algo que rescatar en medio de este enorme naufragio, la alegría de compartir, no importa si es lo poco que he aprendido o lo poco o mucho que he conseguido, me parece que la alegría de compartir es en algún sentido auténtica, creo que quiero ir por ese camino.
Y del dharma, esa preciosa joya que encontré hace 4 años gracias a un golpe de suerte kármico, ¿qué puedo decir del dharma?, sólo que aún no entiendo muy bien de qué va, que cuando creo que comienzo a entender algo es cuando más perdida estoy, que contemplo el camino hacia la liberación como uno muy arduo, pero que aún así es mi única luz, es todo lo que tengo, lo único en lo que puedo confiar, es por eso que esta mañana estoy tan triste, porque contemplo la posiblidad de perderlo como algo muy real y muy cercano, y la sola idea de que esto suceda me resulta aterradora, puedo morir en cualquier momento y mis esfuerzos no han sido suficientes como para asegurarme otra "preciada vida humana", I'm totally disappointed, me siento defraudada por mí misma, such a waste, it's too sad, too sad.
Sólo me queda abrazar esta tristeza, observarla, there's nothing left to say, nothing left to do, there's no hope, there's so much fear, and cold, and loneliness.

viernes, 8 de octubre de 2010

Un post prehistórico ó de cuando no tenía blog y acostumbraba mandar emails como este…

Hoy en:
"asaltos ridículos y absurdos de la historia"
por real life/canal 25

Yo tenía unos audífonos, yo tenía unos audífonos, ahora no me queda nada, nada nada nada nada.

Yo tenía unos audífonos blancos, pequeños, de pastilla, unos audífonos que venían incluídos con ese popular aparatejo que es blanco también, siempre los llevaba conmigo hasta que un día se pusieron grises y dejaron de gustarme; ese mismo día en el centro de cómputo de la universidad encontré otros igualitos, igual de grises, de pastilla, pregunté de quien eran, nadie los reclamó y un amigo se los chingó, ese día conocí a 2 personas, ese día vi a Apparat y a Telefon Tel Aviv, ese día fue chingón para mí...
De tanto traerlos de un lado a otro sin descanso y sin decoro -porque nunca he sido eso a lo que llaman una persona cuidadosa- un buen día el cable terminó por reventarse, pero como mis audifonitos eran re jaladores, todavía sonaban fuerte y claro.
Pasaron los meses y yo me seguía paseando con esos que alguna vez fueron grises como perlas y ahora eran grises ¡como ratas!
Iba yo muy contenta a buscar algún disco que me emocionara cuando de pronto todo acabó, mis rataudífonos dejaron de sonar mientras los espectadores de mi vida gritaban ¡cácaro! y la rechifla no se hizo esperar, me quedé pasmada, no más soundtrack, no más ruidos, no más música, NO MUSIC NO LIFE diría el slogan del otrora flamante Tower Records.
Había que poner solución de inmediato, así que aprovechando que estaba en Mix up decidí correr desesperadamente hacia la caja para exigir que me devolvieran mi vida mediante la compra de unos buenos audífonos, el empleado me mostró varios modelos, ninguno me convencía, todos parecían ser militantes de una guerrilla en pro de los derechos del mal gusto y la exageración, así que decidí que debía ponerme a la altura de semejantes circunstancias comprando los audífonos más feos que alguien en su sano juicio se hubiera atrevido a usar.

Unos pinches audífonos Koss, ¿qué puto nombre para una marca es ese?...
Ni pedo, eso o ir por la vida prescindiendo del score.
Ahí iba yo bien avergonzada, bien ridícula y bien desfalcada con semejantes chingaderotas en las orejas, me parecía a Jacobo Zabludowsky. Pero eso sí, con mi música a tooooodo volumen. trépale. trépale. que le trepes!!!!, ¿qué?, pinches audífonos jodidos, resulta que no pueden rebasar cierto límite porque dañarían tus oídos, puta ma!!!! estos diseñadores que piensan en tooooooodo. (más bien los audífonos Koss eran de la peor calidad)

Semanas después en la uni
-¿Qué tranza Cyn?, ooooorale tus audífonos son iguales a los míos
-oooooorale, tu capacidad de observación podría impresionar al Dalai Lama
-jaja
-en realidad los compré porque te admiro y quiero ser como tú, con tu buen gusto y todo eso, así que me dije ¿por qué no te compras unos audífonos como los de Christian? te verás super chula y en onda ¡¡¡¡¡como él!!!!!
-No es gracioso
-ya hombre perdón
-pues la neta a mi sí me laten, lo malo es que como que no se escuchan fuerte
-aaaay sí, estos diseñadores, ¿piensan en todo no?, los odio!!!

Desde aquél día cada mañana era el mismo dilema, estos audífonos me hacen ver más fea y ridícula de lo que soy y además ¡¡¡¡no se puede oír la música a un volumen decente!!!!, ¿por qué chingados no me compro otros?

Y así pasó un mes hasta que un buen día...

LA CHAMBA 9.20 am
-Hola Cyn, oye te queríamos preguntar en dónde compraste tus audífonos
-¿y eso?
-Es que están re buenos, se ve que aislan cañón el ruido ¿no?
-(jaja, pensé, no cabe duda de que vivimos en un mundo dominado por las apariencias) Sí, bien chingón, están poca madre, ¿y de cuando acá tanto interés por "aislar el ruido"?
-Es que ya estamos haaaartos de los comentarios de nuestros odiosos compañeritos
-mmmm pues ya somos muchos, como que mejor nos vamos cooperando para instalar cabinas en la ofi ¿no?
-¡¡¡¡ uuuuuuuuy estaría!!!!
-a huevo, cámara nos vemos

¡Ah que con estos mugrosos audífonos!, ya no aguanto ni un día más con ellos, a ver a quién se los regalo...

9.20 pm en algún lugar de la ciudad de México
Ay voy re mona escuchando el soundtrack The Royal Tenenbaums, todo era romántico, con tintes navideños, gotitas resbalando por los vidrios empañados del microbus, coloreándose con la ayuda de las luces rojas y blancas de los automóviles, cayó senda tormenta, las pelotitas de granizo chocaban frenéticamente contra el pavimento, era hora de escuchar windwind de Autechre, algo mucho más sincronizado con aquella escena, y así fui cambiando de pista según el momento, hasta que llegó la hora de bajar de aquél vehículo atorado hacía más de una hora en el mismo punto de la avenida, la lluvia no cesaba, el agua descendía con ímpetu formando algo parecido a un río salvaje, me mojé todita, caminé un poco para ver qué era lo que sucedía, ¿qué podría estar obstruyendo la circulación de esa forma?, nada, no vi nada, el hecho era que para Tacubaya ni madres, ya no exitía carril más que en un sentido, el que sube a Santa Fe.

me subo a otro camión
-¿para observatorio?
-súbale

para observatorio sí que se podía pasar, ¡¡¡pero a saber cuando!!!, ni modo, a golpe de calcetín, la calle aquella estaba de lo más sola, de lo más obscura, pero era eso o pasar otra hora en medio de la nada, claro que antes de tomar el riesgo, tomé el ipod y decidí que la pieza que correspondía a una cuasi gangsteril, peligrosa pero irrestistiblemente romántica y azarosa caminata bajo la tormenta era en definitiva felt mountain de Goldfrapp, así que mientras escuchaba lovely head...

-¿qué pedo morra, qué trais ai?, ¿móchate para un chesco no?
-mmmm, pues va a estar cabrón, hoy tuve que pedir prestado para comer, pero si insites traigo 7 pesos para regresar a mi casa, ¿los quieres?
-ya vas!!!! ¿a ver qué estás escuchando?
(Me quito los audífonos y se los pongo)
-mmmm ¿qué es eso?, ira regálame tus orejeras ¿qué no?
-órale va
Desconecto los audífonos del ipod -que venía muy guardadito en la bolsita frontal de mi mochila- y se los doy, mientras emprendo discretamente la retirada
-a ver a ver, ¿qué traes ai? ¿qué traes ai?
-¡¡¡¡un reproductor de mp3 y no te lo voy a dar porque es mío!!!!
Aprovechando el hecho de que don asaltante está lo suficientemente drogado como para no entender si está viviendo la realidad o una alucinación, me doy la vuelta y me voy caminando bien jefa, no me preocupa el silencio, la lluvia compone una hermosa melodía sobre el pavimento, la lluvia me gusta porque suena a piano y el piano me gusta porque suena a lluvia.

10.30 pm en casa
Noticieros Televisa
informa que la vialidad está completamente detenida al poniente de la ciudad, el agua llega al metro de altura y hay pasos a desnivel inundados blabla bla...
los autos no pueden pasar, los bomberos y otros cuerpos de auxilio no pueden pasar, nadie puede pasar, todo se ha detenido, sólo se escuchan notas de lluvia caer y a lo lejos, en la sombra, se distingue la silueta de un tipo que lleva unos grandes audífonos Koss conectados al reproductor más grande del mundo...

EXTRAÍDO DE ESTE FENÓMENO POR DEMÁS INCOMPRENSIBLE LLAMADO REALIDAD
por CYn Márquez para el disfrute de algunos y el dolor de cabeza de otros .

prueba de escritura

Un dos tres, probando…